El anillo
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Título
original
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The Ring
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Título
latinoamericano
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El anillo
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Título
italiano
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Xena e l'anello maledetto
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Título
francés
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La bague
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Gabrielle,
Beowulf y Brunilda están en las cercanías de la cabaña,
buscando a Xena. Aunque Beowulf le dice que hay muchas evidencias de que Xena
ha podido morir, Gabrielle está segura de que ésta esperó
una buena oportunidad para escapar, sobre todo cuando encuentra sangre de
su amiga. Gabrielle sugiere que se separen para encontrar cuanto antes a Xena.
Poco después de separarse, Gabrielle es sorprendida por Xena, malherida,
que le tapa la boca y le indica una dirección. Gabrielle mira y puede
ver al Grindl.
Cuando pasa el peligro, se les unen Beowulf y Brunilda. Ésta le dice a Xena que es una admiradora suya, especialmente de su faceta malvada, ya que admira su valor y fortaleza, pero Xena le asegura que ha cambiado por Gabrielle. Gabrielle le propone que se vayan, pero Xena no está dispuesta a dejar escapar al Grindl, y pide a los demás que se vayan. Gabrielle no acepta irse, y Beowulf y Brunilda también deciden continuar.
Los cuatro llegan a la mina en la que Xena encerró al monstruo, cuya puerta está destrozada. Cuando entran, alumbrados por antorchas, Xena les cuenta la historia del Grindl. En un flashback, vemos a Xena fundir el oro del Rhin para forjar el anillo. Cuando lo ha acabado, se presenta Grinilda, dispuesta a impedirla que lo use. Rápidamente, consigue arrebatárselo con una flecha y se lo pone, sabiendo que, aunque no ha desterrado el amor y le puede traer graves consecuencias, durante los primeros momentos podrá beneficiarse del poder del anillo. Gracias a él, se convierte en una guerrera invencible, pero al poco tiempo, comienza a gritar y se transforma en un ser montruoso, el Grindl, perdiendo lo que más amaba, su humanidad y su belleza. Xena consigue cortarle el dedo, recuperando así el anillo, y puede usar su poder porque ha desterrado el amor, pero ahora debe enfrentarse a un montruo de su propia creación.
De
nuevo en el presente, Xena traza un plan: ella atraerá a Grinilda hasta
un punto desde el cual Gabrielle, Brunilda y Beowulf lanzarán unas
rocas que la aplastarán. Sin embargo, parece ser que 35 años
han sido suficientes para desterrar el amor, y no será fácil
combatirla. Xena logra atraerla hasta el lugar acordado, pero en el último
momento Grinilda se da cuenta de lo que sucede y vuelve a las profundidades
de la caverna. Xena la persigue, seguida de sus tres compañeros, que
no se resignan a quedarse sin hacer nada. Cuando no saben qué hacer,
aparece Grinilda, que los embiste.
Durante la lucha, caen unas rocas y Xena y Grinilda quedan atrapadas en un lado, y Gabrielle, Beowulf y Brunilda en el otro. Los tres intentan abrir un hueco para pasar. La primera que lo hace es Gabrielle, que coge el chakram, que Xena ha perdido durante la pelea, y se lanza sobre Grinilda. Logra quitársela de encima, pero Xena aprovecha para coger el chakram y herirla mortalmente durante largo tiempo. Beowulf y Brunilda se unen a ellas, interesándose ambos especialmente por el estado de Gabrielle. Xena recoge satisfecha el anillo, pero de repente mira extrañada la mano del monstruo.
Salen de la cueva. Xena les dice que ese monstruo no era Grinilda, ya que cuando le quitó el anillo le cortó un dedo, y a éste no le faltaba ninguno. Oyen un rugido, que Xena identifica como emitido por Grinilda. Xena dice que tienen que llevar el anillo a las ninfas del Rhin. Brunilda ve un cuervo al que los demás no prestan atención, que echa a volar y llega hasta el Valhalla, donde grazna a Odín, que está en una sala decorada con un tapiz de Xena con el traje de valkiria.
Brunilda habla con Gabrielle de Xena, y le dice que hasta conocerla a ella no había pensado que un guerrero pudiera amar algo más que la batalla. Xena la manda a explorar, y cuando se ha ido, explica que no se fía de ella porque no es quien dice ser.
Mientras
está sola, Brunilda se encuentra con Odín y unas valkirias.
El dios le dice que ha fallado en el plan, que consistía en arrebatarle
el anillo a Xena cuando estuviera débil tras la lucha. Brunilda intenta
excusarse, pero Odín le dice que sus cuervos le han dicho que se ha
enamorado de Gabrielle, y que haber matado a Xena le hubiera impedido acceder
al corazón de su amada. Brunilda le dice que fingió en su actitud
con Gabrielle para evitar levantar sospechas, pero Odín no la cree.
El dios le dice a las valkirias que Xena tiene el poder de matar dioses, pero
que también tiene una debilidad: Gabrielle. El nuevo plan consiste
en raptarla y negociar con Xena para cambiar a Gabrielle por el anillo, y
que si Xena no quiere negociar, matarán a su compañera.
Mientras tanto, Xena, Gabrielle y Beowulf comienzan a impacientarse, pues Brunilda se está retrasando demasiado. De repente, aparecen unas valkirias, cuya jefa, Waltraute, grita que cojan a la rubia. Durante la pelea, aparece Brunilda montada en un caballo y secuestra a Gabrielle. Se trata de uno de los caballos voladores de las valkirias, por lo que se aleja volando de allí. Después, aparece Odín, que quiere negociar con Xena: el anillo por Gabrielle. Sin embargo, Xena ha observado que las valkirias estaban tan sorprendidas como ella del acto de Brunilda, por lo que sospecha que no está con ellos. Odín le revela a Xena el secreto de Grinilda: cuando se convirtió en monstruo estaba embarazada, y el Grindl era su hijo, lo que hace que estará especialmente agresiva cuando sepa quién lo mató.
Beowulf, que conoce la zona, le dice a Xena que Brunilda ha llevado a Gabrielle a la ciénaga del este. Mientras, allí, Brunilda le explica a Gabrielle que la secuestró para salvarla de Odín. Molesta porque Gabrielle esté preocupada por Xena, le confiesa que es una valkiria a las órdenes de Odín, pero que no puede cumplir su misión porque se ha enamorado de ella. Sin embargo, no es correspondida por Gabrielle.
Mientras
tanto, Odín llega a la mina, donde informa a Grinilda, ante el cadáver
de su hijo, que quien lo ha matado ha sido Xena. Grinilda se une a él
en su lucha y el dios la saca de la cueva.
Gabrielle intenta explicar a Brunilda que Xena y ella son almas gemelas y su destino es estar juntas, pero ésta malinterpreta sus palabras y entiende que debe matar a Xena para demostrarle a Gabrielle su amor.
Xena y Beowulf están buscando a Gabrielle, de la que el segundo, por sus palabras, parece estar muy enamorado, pero vuelven a encontrarse con Odín y las valkirias, está vez acompañados por Grinilda. Xena se niega a darle el anillo a Odín, por lo que luchan. Durante la pelea, Waltraute le clava la espada a Beowulf, por lo que Xena se queda sola y la rodean. Odín manda a unas valkirias a que encuentren a Gabrielle. Xena, sin más alternativas, enseña el anillo a sus adversarios, con clara intención de ponérselo. Odín le dice que sus sentimientos por Gabrielle demuestran que no ha desterrado el amor y que si lo usa perderá lo que más quiere, pero Xena sabe que podrá usar el poder del anillo antes de que eso ocurra. Xena se lo pone y se convierte en una gran guerrera, capaz de levantar el chakram y su espada del suelo con el poder de su mente y lucha excelentemente contra sus adversarios.
Gabrielle y Brunilda deben enfrentarse a unas valkirias enviadas por Odín. Después, aunque Gabrielle intenta hacer entrar en razón a Brunilda, ésta se va, furiosa.
Odín
ordena a las valkirias que dejen marchar a Xena, debido a que tiene puesto
el anillo y le está empezando a afectar la maldición. Ésta
se encuentra con Brunilda. Brunilda descubre que Xena se ha puesto el anillo
y que, de repente, ha perdido la memoria, y con ello lo que más amaba:
los recuerdos de su vida con Gabrielle. Brunilda la convence para que le dé
el anillo, prometiéndole que dejarán de perseguirla, y se va.
Xena observa el chakram como si fuese un adorno, pero con él se hace
una herida en la mano, así que lo tira al suelo.
Brunilda regresa con Gabrielle y le explica que Xena ha perdido la memoria. Le asegura que no puede protegerla a ella, ni tampoco al anillo, de caer en las manos de Odín, pero hay una manera: convertirse en una llama eterna que sólo podrá atravesar su alma gemela. Después de darle el anillo, Brunilda, concentrando toda su energía, se transforma en un círculo de fuego que rodea a Gabrielle, que aparece con un vestido blanco.
Beowulf se levanta, dolorido. Ahora está solo. Camina un poco y encuentra el chakram ensangrentado, lo que le hace preocuparse por Xena. Mientras, Gabrielle se tumba en una roca que ha quedado dentro del círculo de fuego., y se queda dormida con el anillo en su mano derecha.
Xena está caminando sola, perdida, y no sabe a dónde dirigirse. Desesperada, se pone de rodillas en el suelo y grita que no sabe quién es.
Opinión
La
segunda parte de la trilogía del anillo es tan buena como la primera.
Hubo muchas sorpresas, como descubrir que había dos monstruos, entre
ellos Grinilda, o que Brunilda era una enviada de Odín, aunque finalmente
Gabrielle la cambió.
La trama es muy buena, con emocionantes momentos de intriga y acción. Las dos luchas principales, en la que matan al Grindl y cuando Xena se pone el anillo, son de los mejores momentos del capítulo y están fantásticamente realizadas.
El cambio de Brunilda, personaje importantísimo en este capítulo, debido a su amor por Gabrielle, es también muy interesante.
El final del capítulo es muy abierto, pero proporciona la atmósfera perfecta para la conclusión de la trilogía nórdica, con "El regreso de la valkiria", que pondrá final a esta fantástica historia llena de aventura y emoción.
Reparto
Lucy Lawless Xena
Renée O'Connor Gabrielle
Brittney Powell Brunilda
Renato Bartolomei Beowulf
Alexander Petersons Odín
Luanne Gordon Grinilda
Glen Levy Grindl
Roger Morrisey Grinilda monstruo
Victoria Hill Waltraute
Disclaimer
Gabrielle's popularity surged
during the making of this motion picture.
La popularidad de Gabrielle aumentó durante la realización de
este episodio.
Frases
Brunilda: Xena, he esperado
toda mi vida para conocerte.
Xena: Si hubiera sabido que eras una fan, me habría peinado.
Brunilda conoce a Xena.
Xena: He aprendido a respetar
la vida, el amor y la paz.
Brunilda: ¿Por qué? ¿Qué ocurrió?
Xena: (Mirando a Gabrielle) Muchas cosas.
Xena y Brunilda hablan de sus estilos de vida.
Brunilda: Antes de conocerte,
nunca pensé que un guerrero pudiera algo más que la batalla.
Brunilda habla con Gabrielle.
Odín: Mis cuervos me
han dicho que te has enamorado de su compañera. ¿Pensabas que
matando a Xena matabas cualquier oportunidad con Gabrielle?
Brunilda: Estúpidos pajarracos.
Odín habla con Brunilda del amor de ésta por Gabrielle.
Brunilda: He traído
a Valhalla a los guerreros más valientes muertos en batalla. Héroes.
Pero tu corazón tiene más verdad y coraje que cualquiera que
haya visto. La belleza que hay dentro de ti brilla como una estrella, Gabrielle.
Brunilda confiesa sus sentimientos a Gabrielle.
Brunilda: ¿Es que sólo
piensas en Xena?
Gabrielle: Xena es mi familia. Es lo más importante de mi vida.
Brunilda y Gabrielle en la ciénaga.
Gabrielle: Xena y yo estamos
unidas. Es algo más fuerte que cualquiera de nosotras. Somos almas
gemelas.
Hablando con Brunilda.
Brunilda: ¡Van a matarla
antes de que pueda probar mi amor por ti!
Gabrielle: ¿Por qué estás luchando? ¿Quieres
ganar mi amor? ¿Vas a derramar sangre por él? ¿Por mí?
¿A eso llamas amor? Estás loca.
Cuando Brunilda quiere matar a Xena.
Brunilda: Este anillo es demasiado
valioso para caer en manos sucias. Y tú también.
Brunilda a Gabrielle, dándole el anillo.
Brunilda: ¿Ves, Gabrielle?
Tú me has cambiado.
Brunilda trnasformada en llama.