ARTEMISA
Artemisa, también llamada Ártemis, era una diosa virgen. Era la diosa de la caza y las chicas vírgenes. Posteriormente, se la identificó con la diosa lunar Selene, adjudicándole el cargo de diosa de la Luna. Se la representaba llevando un arco y flechas. Otro símbolo suyo, más tardío, es la Luna. Su animal preferido era el ciervo.
Artemisa, que nació en Delos, era hija de Zeus y Leto, también conocida como Latona, y hermana gemela del dios olímpico Apolo. Su ocupación preferida era la caza, y podía pasar mucho tiempo en el bosque, tan sólo acompañada por su séquito de sacerdotisas.
Aunque ayudaba a las mujeres embarazadas a dar a luz, Artemisa sentía un gran rechazo hacia los hombres, como se demuestra en uno de sus mitos más interesantes. Mientras estaba bañándose en un río, un cazador, Acteón, la vio desnuda. Artemisa, iracunda por este acto, considerado por ella sacrilegio, le convirtió en ciervo. Los perros de caza de Acteón, que iban a su lado, se abalanzaron sobre él y le mataron, sin darse cuenta de que era su dueño.
Los ciervos sagrados de Artemisa eran muy respetados por los mortales: de hecho, cuando Hércules tuvo que llevar a Euristeo, cumpliendo uno de sus trabajos, la cierva de Cerinia, sagrada para la diosa, tuvo dificultades para cazarla sin herirla, pues eso hubiese despertado la ira de la diosa. Solucionó este problema lanzándole una flecha que se clavó en el tendón, sin hacerla sangrar.
Otra muestra del carácter vengativo de Artemisa es que, cuando Agamenón despreció su poder, obligó a los participantes de la expedición a Troya a sacrificar a Ifigenia si querían que los vientos les fueran favorables. En algunas versiones, Artemisa finalmente salvó a Ifigenia del sacrificio y la llevó a Táuride, donde se convirtió en su sacerdotisa hasta que volvió a su casa acompañada por su hermano Orestes.
Una leyenda cuenta que Artemisa se enamoró una vez, de un cazador llamado Orión. A fin de preservar a su hermana de los hombres, Apolo envió a un escorpión para que persiguiera a Orión. Esta persecución continúa en el firmamento, ya que cuando la constelación de Orión aparece en el cielo, desaparece la de Escorpio (el escorpión), y viceversa.
Las amazonas, en Asia Menor, la adoraban como a una diosa madre, con un culto distinto al que se producía en Grecia. En Roma, la adoraron como Diana, y el lunes fue dedicado a la Luna, con la cual se identificó a Artemisa.
Artemisa en "Xena"
Artemisa
ha aparecido en "Xena" únicamente en un episodio, "La
maternidad" ("Motherhood"), donde, al igual que los otros dioses,
su objetivo era matar a Xena, que había obtenido el poder de matar
dioses tras redimir a Eva, o a ésta última, pues su muerte significaría
el fin de este poder para la Princesa Guerrera. Artemisa es una de las diosas
que más tiempo sobrevive, pues muere en penúltimo lugar: tras
dispararle a Xena una flecha, ésta la coge y se la lanza a ella.
Aunque en la mitología Artemisa era una diosa virgen, en "Xena" tiene un hijo que apareció en la sexta temporada: Belerofonte, cuyo único interés era aniquilar a las amazonas, que consideraba que habían abandonado a su madre.
La actriz que interpretó a Artemisa es Josephine Davison, a quien pudimos ver sólo unos capítulos antes como la reina Cleopatra en "Antonio y Cleopatra", y que ha interpretado varios papeles en "Hércules".